Rudolf Hauschka: Ciencia de la Nutrición

Rudolf Hauschka: Ciencia de la Nutrición

Rudolf Hauschka fue uno de los más eminentes científicos relacionados con el movimiento antroposófico. Suyo es el método capilar dinámico que tanto ha influido en el desarrollo de la medicina antroposófica y la agricultura biodinámica, y a él se debe también la creación de una de las compañías productoras de medicamentos antroposóficos más importantes: WALLA (cuya división cosmética lleva su nombre, la célebre Dr. Hauschka).

Rudolf Hauschka

Su libro Ciencia de la Nutrición es una tratado del más alto nivel acerca de lo que significa la nutrición humana desde un punto de vista espiritual, desde la perspectiva del hombre como ser en desarrollo y, por lo tanto, con unas necesidades “nutritivas” distintas en los diferentes estadios de desarrollo. Además encontramos múltiples referencias a otros elementos que participan en el proceso de nutrición, y un interesantísimo apartado de indicaciones dietéticas surgidas de sus años de estudio.

Tenemos el placer de avanzaros el prólogo de esta interesantísima obra, Ciencia de la Nutrición:

PRÓLOGO

La presente Ciencia de la Nutrición debe ser considerada como una aportación al problema global de la alimentación del hombre elaborada a partir de un enfoque poco valorado hasta el momento. El autor entiende que su trabajo es aproximarse al problema desde otro nivel, asumiendo el hecho de que el hombre es un ser anímico-espiritual y que la cuestión de la alimentación, en su amplia relación con el mundo, entendida no solo desde la ciencia natural, sino también desde la ciencia espiritual, es de una importancia relevante.

Por ello la intención no ha sido escribir un libro de recetas o de cocina. El presente libro tampoco debe ser considerado una obra de consulta exhaustiva por la compilación de detalles sobre la psicología de la alimentación y la química de los alimentos. La Ciencia de la Nutrición representa un primer intento hacia una nueva comprensión de la psicología de la nutrición y de las cualidades ponderables e imponderables de las sustancias alimenticias. Las inaplazables circunstancias temporales han motivado al autor a publicar este intento como un esbozo público.

En tiempos inmemoriales la alimentación era regulada por la dirección espiritual de los pueblos, más tarde dirigida por lugares de misterio y culto. En épocas posteriores aparecieron también instrucciones de naturaleza religiosa; sin embargo, los hombres del pasado inmediato se alimentaban de forma juiciosa; lo hacían por instinto. Lamentablemente, los hombres de la época actual han perdido también este instinto. Por ello es momento de desarrollar a través del conocimiento lo que antes se transmitía por la dirección espiritual y más tarde por el instinto del hombre.

Los resultados de la ciencia actual al respecto son sorprendentes y admirables, pero en su mayoría son tan desconcertantes que primero habría que buscar el vínculo espiritual. En esta época resulta difícil encontrar un vínculo espiritual en dicha ciencia, pues ésta se esfuerza mucho más en divulgar el pensamiento técnico dominante en la biología y en la psicología. Sin embargo, con ello no se consigue otra cosa que ampliar la confusión en estos ámbitos.

Al autor le parece importante poner de relieve el momento evolutivo de la humanidad para recopilar el problema. No se llegará a los planteamientos correctos si desde el principio no se aclara el momento evolutivo del presente. Tampoco podrá postularse nunca una ley válida para todas las épocas. Pero el hombre obtendrá una correcta alimentación si la considera en los términos del devenir de su desarrollo.

El fundamento para este tipo de observación lo da el conocimiento del hombre de Rudolf Steiner. A lo largo de las explicaciones se irán indicando los trasfondos de conocimientos teóricos que permitirán al autor acercar una nueva forma de pensamiento al lector.

En este sentido, el trabajo del autor a lo largo catorce años en el Instituto Clínico Terapéutico de Arlesheim, en Basilea, ha sido toda una fuente de conocimientos fructíferos. Los experimentos del autor presentados en este libro se realizaron en los laboratorios de investigación del mencionado instituto. La colaboración con el colegio de médicos ha sido fuente también de muchas propuestas y sugerencias. Vaya un especial agradecimiento a la Dra. I. Wegman, que aunque ya no está entre nosotros estuvo muy unida al trabajo y a las investigaciones como directora del Instituto Clínico Terapéutico. Todavía hoy nos sentimos profundamente comprometidos con sus objetivos espirituales.

Muy agradecido, también hago mención a las sugerencias recibidas en las conversaciones con amigos, especialmente con el Dr. H. Walter (Ascona), el Dr. J. Schulz (Stuttgart) y el Dr. O. Eckstein (†, Arlesheim). Hago extensivo mi agradecimiento a mis colaboradores, en especial a la Sra. Gertrud Weinmar, parte imprescindible en el desarrollo del método capilar-dinámico.

El presente libro ha sido escrito a continuación de Substanzlehre (Teoría de la sustancia), editado en 1942, porque en él ya se discutieron con detalle muchos de los fundamentos necesarios para la comprensión de la Ciencia de la Nutrición. De ahí las muchas referencias y la repetición de algunas partes ya explicadas en Substanzlehre. Aun así, el autor considera que ambas obras forman una unidad.

En las indicaciones presentadas se ha evitado dar instrucciones dietéticas y se ha puesto la atención en transmitir conocimientos relevantes. Forma parte de la plena libertad del lector sacar las consecuencias obligadas desde su propio juicio. Pero el autor no habría realizado correctamente su tarea si el lector tuviera la impresión de que mediante el seguimiento de ciertas indicaciones alimenticias pudiera, en cierta manera, entrar y comerse “el reino de los cielos“; esta interpretación sería un error. La alimentación solo puede ser una ayuda para alcanzar determinados estados del desarrollo y nunca podrá sustituir al trabajo espiritual interior.

No pretende el autor que ciertas indicaciones alimenticias sean reconocidas como absolutas y que sean aplicadas bajo cualquier circunstancia. El hombre actual -en su debido momento- deberá poder digerirlo todo, tanto física como anímicamente, y aquél que en condiciones difíciles quiera llevar a cabo, bajo cualquier circunstancia, el tipo de alimentación que considera correcto, no será precisamente una verdadera alegría para su entorno. El elemento social es un fundamento importantísimo para el impulso higiénico.

Para terminar, agradezco a la Editorial Klostermann su estimada y cordial colaboración.

Dr. Rudolf Hauschka
Eckwälden, Navidad de 1950

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